Consejos para elegir bien una joya

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Comprar una joya no es una cuestión que se deba tomar a la ligera por varias razones. Para empezar, vas a hacer una adquisición que requiere hacer un importante desembolso económico, por lo que conviene meditar la compra. Para seguir, se trata de una pieza para toda la vida, que no se puede escoger sin tener en cuenta la personalidad de quien la va a llevar, qué mensaje se quiere transmitir con ella e se quiere transmitir con ella, cuál es la finalidad de la pieza en cuestión…

Estos tips te ayudarán a reflexionar sobre tu compra para que no te arrepientas. Una mala compra puede salirte muy cara:

 

1-Ponte en buenas manos

Asegúrate que te pones en manos de los mejores profesionales del sector. Es primordial recibir un buen asesoramiento, incluso cuando te dispongas a visitar un sitio online, como joyería priority, donde te ofrecen información detallada de todas sus joyas y un asesoramiento personalizado. Es primordial que te sientas bien atendido para no dar un paso en falso. No vas a adquirir una pieza de bisutería, se trata de una joya que marcará tu vida y formará parte de tu historia.

 

2-Medita tu compra

Cuando entres en la joyería no te dejes llevar por la impulsividad. Es posible que una pieza llame tu atención desde el principio, pero debes asegurarte de que es la más adecuada. Para ello debes invertir algo de tiempo y verificar sus calidades, el tipo de piedras preciosa que lleva, el material con el que ha sido creada, su diseño… Tómate tu tiempo para evaluar todos estos detalles. A veces es conveniente no hacer la compra el mismo día de la elección. Consulta con la almohada tu decisión para no tener que arrepentirte más tarde.

 

3-Compara

No compres a la ligera. Compara precios, calidades, diseños… Haciendo este tipo de gestiones puedes ahorrarte mucho dinero y muchos disgustos. La misma joya (o piezas muy similares) pueden presentar precios muy diversos según los establecimientos en los que las adquieras. De ahí la importancia de buscar y comparar. No se trata únicamente de buscar la pieza más económica (que también) sino la de mejor calidad. Muchas veces también hay que valorar la atención recibida, la presentación de tu compra y las sensaciones que hayas experimentado durante el proceso de compra.

 

4-Estudia bien el presupuesto

No te tires a la piscina sin antes calcular el presupuesto que manejas para adquirir la pieza. Está claro que se trata de una inversión para siempre que, además, no pierde valor, sino que se revaloriza. Aun así, no conviene que te endeudes por una joya. Ponte un tope para no terminar ahogado económicamente. ¡Puede quedarte de cine una joya, pero no te sentará nada bien tener la cuenta en números rojos!

 

5-Piensa para qué quieres la pieza

Hay joyas preciosas que, al haber sido mal escogidas, van pasando de generación en generación, pero permanecen en un joyero o una caja fuerte por los siglos de los siglos… sin ver la luz ni ser lucida en ningún acontecimiento. ¡Es una verdadera lástima! Si hay una “misión” que se le encomienda a las joyas es la realzar la belleza de quienes la llevan, de ser mostradas, admiradas y deslumbrar a cuantos las contemplan. Está claro que muchas joyas no están pensadas para llevar en el día a día, pero no tiene ningún sentido tener piezas que van a permanecer toda la vida en el anonimato.

 

6-Que vaya con tu estilo

Si analizas bien tu propio estilo, seguro que te das cuenta de que siempre te vistes siguiendo la misma línea. Puedes variar un poco de registro según la ocasión, pues no es lo mismo acudir a una reunión importante de trabajo, que a un cóctel o a una cena de gala, pero siempre sueles mantener una coherencia en todos tus estilismos. Es a lo que llamamos el “sello personal”. Con las joyas ocurre lo mismo que con la ropa: hay que lucir piezas con las que te sientas cómoda e identificada. Debes escoger joyas que combinen bien con tu estilo de vida, No es cuestión de que compres siempre las mismas joyas, pero sí que lo hagas pensando en una misma línea argumental.

Por ejemplo, de nada sirve que te compres una tiara si no vas a asistir a ninguna cena de gala o vas a hacerlo en una sola ocasión. Lo ideal en estos casos es recurrir a brazaletes, colgantes, anillos o pendientes… ¡Tendrás más oportunidades para lucirlas!

Periodista especializada en belleza, moda y corazón

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